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Actuamos por los derechos humanos
en todo el mundo

Es URGENTE actuar para que no vuelva a haber muertes en residencias de mayores. ¡Necesitamos tu apoyo!

Una pareja de amyores se besa a través de una lámina de plastico
¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 67.640 firmantes

Pese a que han muerto más de 35.000 personas en las residencias de mayores, no hay ninguna persona declarada responsable por lo sucedido. Sus familias siguen buscando justicia. A pesar de la extrema gravedad de las violaciones de derechos humanos que se produjeron, algo que obligaría a las autoridades a investigar de oficio, las investigaciones están siendo deficientes.

Es imprescindible garantizar que esto no vuelva a suceder. Los borradores de nuevo modelo residencial que Gobierno y comunidades autónomas están negociando incluyen aspectos de mejora como refuerzo de las inspecciones, criterios comunes sobre recursos materiales y personal, o mejora del trato de residentes. Esperamos que el acuerdo final incluya mejoras en la formación del personal de residencias y mayor participación de las familias, entre otras cuestiones. Enviaremos todas las firmas recibidas al Ministerio de Asuntos Sociales apoyando la creación de un nuevo modelo más humano y que respete los derechos humanos de las personas mayores.

Firma nuestra petición a los grupos políticos del Congreso para que creen una Comisión de Verdad que analice lo sucedido en las residencias y escuche a las familias.

Gracias por vuestro apoyo.

Petición antes del cierre

Nuestros padres y madres, abuelos o abuelas que viven en las residencias no han tenido la atención que necesitaban. En Madrid y Cataluña, durante la primera ola estuvieron solos y solas durante largos periodos de tiempo: no pudimos ir a visitarlos. Esto podría haberse evitado si se hubieran tomado medidas adecuadas. Y puede repetirse si no actuamos rápido.

En Madrid y Cataluña, por ejemplo, se violaron estos 5 derechos humanos:

  1. derecho a la salud
  2. derecho a la vida
  3. derecho a la no discriminación
  4. derecho a la vida privada
  5. derecho a la vida familiar

En muchas residencias, aislaron durante semanas a muchas personas residentes en Madrid y Cataluña. Estuvieron prácticamente incomunicadas con sus familias. También con el mundo exterior. ¿Imaginas lo duro que debió ser no saber lo que estaba ocurriendo fuera? 

No recibieron la atención médica que necesitaban y pasaron todo ese tiempo en soledad. En el peor de los casos, no pudieron siquiera despedirse de sus familiares.

Hubo personas residentes en Madrid y Cataluña a las que no se les dio la oportunidad del tratamiento que necesitaban, ni en la residencia ni en un hospital. En algunos momentos, no se realizaron ingresos en hospitales, y las derivaciones que se dieron, fueron la excepción y en ocasiones se hicieron demasiado tarde. 

Ninguna emergencia sanitaria justifica ni la violación de derechos humanos ni el abandono que sufrieron las personas mayores en residencias. Las medidas tomadas durante la primera ola fueron ineficaces e inadecuadas, y si no actuamos con urgencia, corremos el riesgo real de que esta situación pueda repetirse.

No podemos dejarlos solos y solas. Firma con urgencia esta petición y enviaremos en tu nombre la carta que verás junto al formulario a las consejerías de sanidad y de asuntos sociales de las comunidades autónomas. Son ellas quienes tienen en su mano garantizar la asistencia adecuada a nuestros padres, madres, abuelos y abuelas que viven en las residencias.